En un año hemos pasado de la sorpresa a la esperanza en Colmenar Viejo y Tres Cantos. La resistencia vecinal frena la macroplanta de biogás.

#STOPBiogasColmenarTresCantos

El tiempo transcurrido desde que comenzamos a organizarnos frente a este proyecto, sin que el Ayuntamiento ni las empresas promotoras hayan desistido, ha puesto a prueba nuestra constancia y determinación. Incluso a todos en algunos momentos nos ha generado cansancio, dudas y preocupación por la incertidumbre del camino recorrido. 

Conviene detenerse un momento, analizar lo ocurrido y reconocer algo que puede resultar sorprendente: hoy estamos en una posición mucho más favorable que hace un año.

Hace un año empezamos a conocer la existencia de un proyecto para construir una gran planta de producción de metano —un hidrocarburo— a partir de decenas de miles de toneladas de residuos. Residuos que, necesariamente, llegarían en miles de camiones desde distintos puntos de la Comunidad de Madrid.

Cuando nos enteramos el proyecto ya contaba con importantes avales administrativos: la Autorización Ambiental Integrada por parte de la Comunidad de Madrid y la Declaración de Utilidad Pública a nivel municipal. Parecía que quedaban solo unos pocos informes externos, la Calificación Urbanística (basada en esa supuesta utilidad pública) y, finalmente, la licencia de obras que el Ayuntamiento parecía dispuesto a conceder con rapidez. Todo indicaba que en pocos meses veríamos colocar la primera piedra.

Sin embargo, ha pasado un año… y el proyecto no avanza.

Y no avanza porque en este tiempo la ciudadanía se ha organizado, ha alzado la voz y ha actuado con determinación. En este año:

  • Se ha puesto en marcha #STOPBiogasColmenarTresCantos, articulado a través de una comunidad activa de WhatsApp con canal de avisos y grupos de trabajo.
  • Nos hemos organizado en asambleas vecinales abiertas, transversales, horizontales y sin colores políticos.
  • Nos hemos unido en torno a una idea clara y compartida: ¡Ni tan grande, ni tan cerca!
  • Hemos convocado manifestaciones multitudinarias en ambos municipios. La del próximo día 15 de marzo será ya la cuarta.
  • Hemos logrado una amplia presencia en medios de comunicación locales y nacionales, incluyendo TVE y RNE o La Sexta Columna.
  • Hemos estado presentes en los Plenos municipales, formulando preguntas que, a juzgar por las respuestas, resultan incómodas.
  • Se ha presentado una demanda judicial contra la Declaración de Utilidad Pública: interpuesta en junio, admitida a trámite en septiembre y a la espera de la fecha de la vista oral. La justicia es lenta, pero confiamos en que sea firme.
  • Se han registrado más de mil alegaciones vecinales a la Calificación Urbanística, presentadas hace dos meses y que el Ayuntamiento aún no ha sabido responder.
  • Hemos conseguido forzar modificaciones en el proyecto inicial que, aunque no satisfacen nuestras demandas, sí suponen mejoras relevantes

En definitiva, tras un año de esfuerzo, organización y movilización vecinal, hemos pasado de la resignación inicial a una situación en la que se vislumbra una posibilidad real de victoria.

Pero no podemos bajar la guardia. La movilización ciudadana sigue siendo imprescindible. Este proyecto sigue vivo, y solo la presión social, la vigilancia constante y la participación activa podrán detenerlo definitivamente.

Si la ciudadanía de Colmenar Viejo y Tres Cantos seguimos unidas, organizadas y firmes, vamos a conseguirlo.

Porque cuando un pueblo se organiza para defender su territorio, su salud y su futuro, no hay atropello que pueda imponerse.